Microindicios
Como explicamos en el artículo sobre investigación de la escena del crimen, los microindicios suelen ser fragmentos muy pequeños de pruebas físicas: fibras textiles o de alfombras, cabellos, fragmentos de vidrio y otros materiales. Ayudan a reconstruir qué ocurrió y cómo.
Se transfieren al entrar en contacto dos objetos o se dispersan con el movimiento: cabellos en sombreros o prendas, tierra bajo las uñas de una víctima o barro en las botas de un sospechoso. Permiten reconstruir los hechos o situar a una persona u objeto en un lugar relacionado con el delito. A veces se infravaloran frente al ADN y las huellas individualizantes, pero pueden indicar si se movió el cuerpo, si el autor procedía del vecindario o de fuera, o si la agresión fue frontal o por detrás. Como cualquier material puede constituir un microindicio, su valor depende del caso. Cabello, fibras, pintura y vidrio se examinan frecuentemente; barro, suelo y cosméticos, menos. Los laboratorios especializados en incendios también analizan residuos y acelerantes.
Como toda la criminalística, su estudio se basa en el principio de intercambio de Locard: «Todo contacto deja una huella». El vidrio roto tras un tiroteo puede informar sobre el arma y la distancia del autor a una ventana. Estas preguntas y datos permiten reconstruir los hechos de forma más fiable y, junto con otras pruebas, influir significativamente en el juicio.
La tecnología facilita una detección y un examen más fiables. Hoy es posible obtener imágenes microscópicas en la propia escena. Algunas fibras, como las de la imagen de la derecha, fluorescen con determinadas longitudes de onda. La combinación de primeros planos e imagen multispectral revela microindicios antes casi imposibles de detectar. Se utilizan equipos de iluminación e imagen multispectral, pinzas, cintas, hisopos y aspiradores especiales. Los materiales se embalan, documentan y envían al laboratorio, o se examinan en el lugar con dispositivos como la tableta multispectral ForenScope.
| Colaboración de ForenScope con investigadores colombianos en la búsqueda de microindicios durante una investigación importante. |
Su examen puede conducir al sospechoso. Tras un contacto, las fibras de su ropa pueden quedar en el cuerpo de la víctima o viceversa, ayudando a determinar la prenda utilizada durante el delito.
A continuación se explica el examen de algunos microindicios:
Vidrio:
Un vidrio roto puede portar sangre o huellas, pero sus diminutos fragmentos también son indicios: se alojan en ropa, cabello, zapatos y neumáticos, vinculando personas y objetos con lugares. El color y la composición varían entre vasos, ventanas domésticas y cristales de vehículos. Identificar su origen es útil en accidentes, homicidios y atropellos con fuga.
El investigador utiliza aumento y fuentes de luz especializadas para localizar los fragmentos en la escena, las personas o las prendas y extraerlos con pinzas.
Las fracturas, líneas y patrones, junto con la densidad, las propiedades ópticas y el color, aportan información valiosa sobre el tipo y origen del vidrio.
| Vidrios rotos de un vehículo que explotó en una escena del crimen. |
Cabello:
Primero se determina si procede de un animal o de una persona y, en este último caso, de qué zona corporal. Se analizan color, forma, composición y origen racial. También pueden identificarse toxinas, tintes y productos capilares. Es importante recoger muestras de referencia del sospechoso y de la víctima. Los cabellos con folículo intacto o material biológico adherido pueden utilizarse para obtener pruebas de ADN.
| Semen en el cabello |
Fibras:
Son materiales filamentosos de alfombras, ropa u otros tejidos y se clasifican en tres grupos:
- Naturales: vegetales o animales, como lino, yute de alfombras, cáñamo, algodón, seda y lana.
- Sintéticas: compuestas por plásticos, nailon y poliéster; se fabrican íntegramente de forma artificial.
- Manufacturadas: elaboradas con materiales naturales reorganizados para producir fibras específicas.
Su recogida rápida es crucial porque son muy móviles: una pequeña corriente de aire las dispersa, se desprenden fácilmente o caen de la ropa de los investigadores y producen contaminación cruzada.
Se examinan principalmente con microscopios de comparación de gran aumento para contrastar textura y desgaste. El análisis químico determina si son sintéticas o no. Identificar su procedencia resulta muy útil: por ejemplo, fibras concretas de la alfombra de yute de la víctima en un zapato pueden situar al sospechoso en la escena.
| Fibras de ropa en las yemas de los dedos, normalmente invisibles a simple vista. |


