Huellas de calzado y de neumáticos
La trazología desarrolla herramientas científicas y tecnológicas para descubrir, conservar y examinar rastros que ayuden a investigar y prevenir delitos. Distingue huellas de reproducción, objetos y sustancias. Las marcas de calzado y neumáticos pertenecen al primer grupo. Su estudio se basa en tres principios: la estructura externa de cada zapato y neumático es individual; puede reproducirse sobre otro objeto; y la huella resultante es una imagen invertida o especular.
El calzado y los neumáticos generan patrones específicos que pueden servir como prueba. Zapatos y botas dejan marcas según su marca, modelo y talla. Estas huellas ayudan a perfilar a sospechosos y testigos.
Huellas de calzado
Son uno de los indicios más comunes de una escena. Su análisis permite conocer fabricante, modelo y talla y contribuir a perfilar testigos, sospechosos y víctimas.
Las bases consultables del FBI y otras entidades ayudan a identificar el tipo de calzado o neumático. Con esa información puede averiguarse qué comercios venden un modelo o qué vehículos montan determinado neumático, para situar a un sospechoso en la escena o excluirlo.
Pueden compararse las huellas del lugar con las marcas del calzado de personas relacionadas. El desgaste de las suelas también ayuda a estudiar la forma de caminar. Las huellas con sangre pueden seguirse y utilizarse ante el tribunal.
El objetivo es identificar el origen de una impresión. Se consideran características de clase e individualizantes. Al presionar sobre suelo o mobiliario, la suela transfiere sus propiedades. Las funciones del perito incluyen:
Verificación: comparar una impresión con la de un sospechoso.
Identificación: comparar la prueba con una amplia colección conocida. Las características individualizantes no provienen de la fabricación, sino del desgaste accidental e imprevisible: objetos adheridos, cortes, muescas, abolladuras y arañazos.
Clasificación: determinar marca, género y talla. Las características de clase derivan de la fabricación, como dimensiones, diseño y molde.
Las huellas son pruebas valiosas. En muchos casos puede establecerse con certeza que una marca fue producida por un zapato concreto y no por otro.
Pueden ayudar a demostrar judicialmente que un zapato estuvo en la escena. A menudo son los indicios más abundantes y, en ciertos casos, tan específicos como una huella dactilar.
Son frecuentes y constituyen pistas importantes para orientar correctamente la investigación e identificar a los autores.
Son frecuentes y constituyen pistas importantes para orientar correctamente la investigación e identificar a los autores.
Las marcas de la superficie externa de la suela presentan patrones distintivos y se dividen en dos clases:
1. Impresiones tridimensionales, como una huella en la arena de la playa.
2. Huellas bidimensionales, como las depositadas sobre un suelo.
Son tan habituales como las huellas dactilares y se utilizan con gran éxito en inspecciones e investigaciones de robos.
Huellas de neumáticos
También son frecuentes, sobre nieve, barro, arena o incluso una víctima. Se recogen mediante fotografía, moldeado, levantamiento o retirada de las prendas de la víctima.
Se consideran pruebas de patrón, porque el dibujo de la banda de rodadura deja una configuración específica. Al igual que el calzado, permiten acotar marca, modelo y tamaño.
Para revelar huellas latentes se emplean fuentes de luz alternativas (ALS), levantamiento electrostático, polvos y productos químicos.

Existen distintos tipos:
Marcas de fricción: producidas por un vehículo que gira, deriva, acelera o circula con un neumático desinflado.
Marcas de deriva: el neumático gira y se desliza lateralmente; también se denominan marcas de deslizamiento lateral o de velocidad crítica.
Marcas de deslizamiento: generadas por una rueda bloqueada al frenar.
Marcas de rodadura: producidas por el neumático al girar.
Marcas de arrastre por daño: aparecen cuando una rueda queda bloqueada a consecuencia de daños.
Los distintos dibujos de los fabricantes permiten acotar marca, modelo y tamaño. La comparación en bases consultables ayuda a relacionar hechos y pruebas y a identificar al autor.


