Análisis forense de la fauna silvestre: metodologías y técnicas analíticas
El análisis forense de la fauna silvestre aplica metodologías científicas a casos judiciales relacionados con la flora y la fauna. Esta disciplina utiliza protocolos científicos rigurosos para investigar delitos como el tráfico de mascotas exóticas, la caza furtiva, la caza ilegal y los delitos medioambientales, incluidos los vertidos de petróleo.
El comercio ilegal de especies silvestres y sus derivados, así como la posesión no autorizada de flora y fauna protegidas, constituye un problema mundial de gran importancia. Para combatirlo, los materiales incautados se procesan en laboratorios forenses especializados o instituciones de investigación de la fauna. Los analistas emplean características físicas, químicas y genéticas distintivas para identificar especies protegidas mediante las siguientes metodologías.
Análisis morfológico
El examen morfológico es el método forense preliminar más accesible y económico. Evalúa características anatómicas externas, como el color y los patrones del pelaje y las estructuras esqueléticas. Cuando se recuperan pieles intactas o restos óseos, las comparaciones físicas y microscópicas con bases de datos de referencia resultan fundamentales para identificar la especie. Su principal limitación es que depende de la recuperación de muestras anatómicas intactas y bien conservadas.

Análisis de huellas y rastros
Las huellas de animales constituyen indicios importantes en las investigaciones de campo. La identificación de la especie y la estimación de su edad dependen en gran medida de la morfología y las dimensiones de la impresión. Entre las principales dificultades están la imposibilidad de detectar impresiones en sustratos duros y la frecuente contaminación de los lugares de paso por otras especies.
Examen microscópico
El análisis microscópico se centra principalmente en la morfología del pelo, los patrones de medición de la cutícula y la composición elemental. La microscopía electrónica de barrido (SEM) permite identificar especies a partir de la estructura del pelo. Su combinación con la espectroscopia de rayos X de energía dispersiva (EDS) permite realizar análisis elementales precisos, por ejemplo, de sodio, potasio, calcio y azufre. Estos datos pueden aportar indicios importantes sobre el origen geográfico del animal. Al igual que el análisis morfológico, esta técnica requiere muestras relativamente bien conservadas.
Técnicas serológicas
La serología se basa en la interacción entre antígenos y anticuerpos específicos. Mediante anticuerpos específicos de especie, los científicos forenses pueden identificar el origen biológico de muestras de fluidos o tejidos. Su principal limitación es la disponibilidad comercial restringida de anticuerpos especializados para todas las especies silvestres en los distintos laboratorios.
Técnicas de biología molecular (ADN)
Las técnicas moleculares ofrecen un elevado grado de fiabilidad y superan las limitaciones de los métodos morfológicos o serológicos tradicionales. Los primeros perfiles genéticos utilizaron técnicas como el ADN polimórfico amplificado al azar (RAPD), el polimorfismo de longitud de fragmentos amplificados (AFLP) y el polimorfismo de longitud de fragmentos de restricción (RFLP). Mientras que el perfilado de ADN humano está ampliamente normalizado para la justicia penal y la identificación de víctimas de desastres, el análisis forense de fauna requiere marcadores especializados.
El perfilado avanzado se emplea cada vez más para identificar especies, establecer relaciones filogenéticas y aplicar las leyes de conservación. Por ejemplo, el Natural Resources DNA Profiling and Forensic Centre (NRDPFC), en Canadá, se creó específicamente para proteger la biodiversidad genética mediante el análisis forense.
ADN mitocondrial y origen geográfico
Cuando las características morfológicas se destruyen, el análisis de ADN se convierte en una herramienta decisiva de identificación. En el análisis forense de fauna se utilizan ampliamente marcadores de ADN mitocondrial como el ARNr 16S, el ARNr 12S, el citocromo b y la citocromo c oxidasa (COI). Estos marcadores presentan variaciones importantes entre especies, por lo que resultan adecuados tanto para identificarlas como para rastrear su origen geográfico. La ampliación continua de bases de datos de ADN de la flora y la fauna mundiales sigue siendo una necesidad fundamental.
Espectroscopia infrarroja
Los avances recientes utilizan espectroscopia de infrarrojo medio (MIR) y cercano (NIR) para diferenciar especies y verificar el origen geográfico de derivados orgánicos. Esta técnica ha resultado muy eficaz en el análisis forense de medicamentos herbales ilegales y productos botánicos objeto de tráfico.
Técnicas de trazadores radioisotópicos
El análisis isotópico permite detectar elementos traza en restos que constituyen evidencia. Al comparar estas firmas isotópicas con mapas geográficos de referencia, los investigadores pueden determinar el origen más probable de una muestra y ayudar a las autoridades a rastrear las cadenas de suministro ilícitas de fauna silvestre.


