Examen anogenital
Debe examinarse toda la superficie cutánea de la víctima e identificar las lesiones que hayan podido producirse durante la agresión. Cuando las lesiones genitales están ausentes o son ambiguas, las lesiones corporales pueden aportar pruebas importantes. Antes de examinar las lesiones deben tomarse muestras con hisopos y realizar frotis para buscar sustancias biológicas del agresor, como sangre, saliva o semen. La exploración física debe precisar la localización, la naturaleza y la extensión de los cambios traumáticos, y las lesiones deben fotografiarse con escalas métricas y de color. Poder realizar todas estas operaciones con un único dispositivo móvil resulta muy útil. Se necesita un equipo multispectral para evitar la pérdida de indicios y explorar todos los materiales biológicos detectables.
El examen de los genitales externos comienza con la inspección. Deben explorarse la vulva, el pubis, las partes laterales del abdomen, la pantorrilla y el periné. Se recomienda utilizar un dispositivo con zoom óptico para buscar materiales como semen, sangre y cabello. El himen puede ser la única zona con hallazgos traumáticos, especialmente en niñas y adolescentes. Por ello, esta exploración debe realizarse de forma completa y en una sola ocasión.
El himen es un pequeño tejido membranoso, sin función biológica conocida, que suele ocupar una parte de la abertura vaginal externa. Su apariencia cambia con la edad y las influencias hormonales. Antes de la pubertad es fino, translúcido y sensible al tacto. Durante la pubertad se vuelve más grueso, elástico, redundante y distensible debido al aumento fisiológico de la exposición a estrógenos. Para evaluar estas características deben fotografiarse las estructuras del canal vaginal desde distintos ángulos. En exploraciones difíciles, por ejemplo en niñas pequeñas o personas con discapacidad intelectual, obtener imágenes claras desde diferentes ángulos con una cámara fija resulta complicado. En estos casos, un dispositivo móvil como «Smartphone», con zoom óptico, facilita considerablemente el examen.
El examen del himen debe realizarse en un entorno bien iluminado. Se valoran su forma, características, abertura, bordes, resistencia y elasticidad; la existencia de laceraciones, su antigüedad y número; si se extienden a la pared vaginal y si hay otros hallazgos traumáticos. Es necesario distinguir las laceraciones parciales de las escotaduras naturales congénitas, así como las lesiones antiguas de las recientes. Para ello debe visualizarse de cerca el tejido himeneal. «Smartphone» lo muestra con gran detalle gracias a su cámara de alta resolución y zoom óptico.
Las lesiones anogenitales pueden ser muy pequeñas. Detectar microtraumatismos y valorar a simple vista la evolución de lesiones existentes es difícil. Los equipos con zoom óptico permiten observar lesiones no visibles, como equimosis milimétricas. Además, una observación próxima permite determinar detalladamente las fases de cicatrización y la antigüedad de las heridas.
La imagen multispectral es necesaria para valorar adecuadamente estos exámenes. Por ejemplo, para comprobar si una laceración alcanza la pared vaginal hay que observarla y fotografiarla desde varios ángulos, lo que puede resultar difícil con una cámara fija. Un dispositivo móvil con una buena fuente de luz facilita esta tarea. La humedad de la zona puede provocar reflejos y errores de interpretación. En estos casos deben evitarse los artefactos mediante distintos filtros. Un equipo con fuentes de luz de diferentes colores y longitudes de onda y varios filtros, como «Smartphone», responde a estas necesidades.
Durante la exploración debe examinarse detalladamente toda la región anogenital. Si la persona no puede colaborar, es preferible utilizar un dispositivo móvil a tener que modificar su posición. «Smartphone» ofrece mayor libertad de examen al ser móvil y no depender de cables externos. Su batería de litio integrada permite realizar exploraciones durante horas sin alimentación externa.
Durante la evaluación anogenital deben registrarse imágenes. «Smartphone» permite guardarlas en alta resolución y formato RAW, lo que facilita una revisión posterior más detallada en el propio dispositivo o en un ordenador. Un archivo RAW contiene datos sin procesar: no ha sido modificado, comprimido ni manipulado por el ordenador. Por ello, el formato RAW se considera el formato de archivo más fiable en los sistemas judiciales internacionales y se admite como prueba en los tribunales.
El gran aumento mediante zoom óptico muestra una línea continua del borde himeneal y tejido himeneal residual en la posición de las 7 horas.


